domingo, 10 de diciembre de 2017

Educar desde los 4 cimientos de la personalidad del niño


Hace unos días leí un artículo que presenta las conclusiones a las que llegaron recientemente unos investigadores científicos, sobre el impacto genético que tiene en los niños la falta de besos y abrazos.  Por un lado, aplaudo que la comunidad científica esté dirigiendo sus esfuerzos para entender cada vez mejor cómo las emociones influyen en el funcionamiento de nuestras células y nuestra configuración genética desde la más temprana edad.  Pero al mismo tiempo, me preocupa que sea necesario un estudio científico para afirmar algo que deberíamos saber y hacer por simple instinto materno / paterno.  

La capacidad racional es lo que principalmente nos diferencia a los seres humanos del resto de las especies.  Somos únicos y especiales en el planeta por ello, pero nos sentimos tan orgullosos, que todas nuestras acciones las queremos realizar desde el razonamiento lógico y nos olvidamos de nuestros instintos y emociones.

Desde 1983, el psicólogo estadounidense Howard Gardner ha estado explicando al mundo su teoría de las inteligencias múltiples, según sus estudios poseemos por lo menos 8 tipos de inteligencias: lingüístico-verbal, lógico-matemática, visual-espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, interpersonal y naturalista.  Lamentablemente, todavía medimos la inteligencia de las personas únicamente por su inteligencia lógico-matemática. Además, queremos controlar nuestras acciones únicamente desde esa inteligencia.  

Cuando tuviste a tu primer hijo es posible que hayas tenido el conflicto entre seguir tu instinto o seguir los consejos racionales que recibías, como por ejemplo: "No permitas que se acostumbre a estar en brazos", "Debes darle de comer cada 3 horas para que vaya adquiriendo disciplina y horario", "No lo consientas demasiado porque lo convertirás en un niño altanero y malcriado", "Tienes que demostrarle quién es el que manda"... Así, cantidad de recomendaciones, todas desde el punto de vista del raciocinio, la lucha de poder, la disciplina autoritaria, y el querer que el niño no signifique ninguna molestia en su entorno; si es posible, convertirlo en un niño robot o invisible.  

Como madres y padres tenemos una gran responsabilidad en nuestras manos.  Muchos no son realmente consciente de esta responsabilidad.  Traer un niño a este mundo significa que has adquirido el deber de apoyar a un ser humano en el desarrollo de todas sus capacidades, hasta que alcance la madurez necesaria para hacerse cargo de su propia vida.  Esto implica, que todo lo que le enseñes, tendrá una repercusión para el resto de su vida.  Un niño es como un lienzo en blanco, viene al mundo con la capacidad de convertirse en una obra maestra, pero dependerá muchísimo de quienes pintan sobre él y cómo lo hacen.  Este lienzo se pintará con las características culturales del entorno donde nació, pero principalmente con las creencias y hábitos que le transmita sus padres y el resto de su familia.  Por esto es que se dice que los primeros 7 años de vida, son los que determinarán la personalidad de una persona. Es cierto que después de esa edad, es posible cambiar muchos aspectos de la personalidad, pero requiere una mayor conciencia, esfuerzo y compromiso de la persona.  

Si tienes hijos de corta edad, por favor analiza: ¿Quieres un niño que se porte muy bien de acuerdo a las normas, que no moleste, que sea el modelo a seguir en cuanto a comportamiento en la escuela, pero que se sienta reprimido, valorado únicamente cuando su comportamiento es el esperado, y temeroso de expresar su pasión de vivir para no romper alguna regla? ¿O prefieres un niño que juega y ríe feliz porque se siente amado y seguro en todo momento, además que se siente libre de desarrollar sus capacidades e inteligencias múltiples para explorar el mundo a su manera?   

Estoy de acuerdo en que a los niños hay que inculcarles normas y límites porque también son necesarios para su propia seguridad.  Pero aquí es donde está el trabajo difícil que tenemos como padres, que es el encontrar ese punto medio entre el ser muy permisivos o muy estrictos.   Para facilitar el encontrar ese equilibrio de establecer límites firmes, coherentes y sanos; antes, debemos reforzar los cuatro cimientos de la personalidad y la autoestima del niño:

  1. Confianza: Mientras más pequeño sea tu hijo, necesitará que cubras sus necesidades que no puede satisfacer por sí mismo, con mayor inmediatez.  El hecho de dejarlo llorar cuando es un bebé, para que espere a la hora de la siguiente comida, o para que aprenda a dormir solo, lo somete a unos niveles muy alto de estrés que puede afectar su confianza el resto de su vida.  También, es muy importante para él, sentir que le apoyas siempre y que le amas incondicionalmente.  Que tu amor hacia él no depende de su comportamiento.  Su confianza en sí mismo y hacia el mundo que le rodea, surgirá desde la seguridad de que es amado por quien es y no por lo que es capaz de hacer. 
  2. Pasión: Mantener viva la pasión en un niño es lo que le permitirá aprender más y mejor.  Recuerda que la memoria solo fija los recuerdos que tienen carga emocional.  Por eso la mejor forma de aprender para los niños es a través de juego.  A mayor diversión, mayor será el aprendizaje.  Aprovecha a propiciar su aprendizaje desde la pasión por lo que le gusta.  Nunca intentes que deje sus pasiones por sus deberes, intenta más bien incorporar sus deberes dentro del desarrollo de sus pasiones. 
  3. Valía: Permite a tu hijo tomar decisiones desde muy pequeño, así sea en cosas tan simples como elegir el color de los calcetines al vestirse, o elegir el juguete que llevará a la cama para dormir con él. Permite a que se atreva a hacer cosas nuevas dentro de un entorno seguro.  Déjale expresar su opinión y hazle saber que es importante para ti.  De esta manera, le animarás a sentir que es una persona valiosa para el mundo y que será capaz de lograr todo lo que se proponga.  
  4. Conexión:  Eres el principal referente de tu hijo. Eres su superhéroe, eres quien le enseña cómo enfrentarse a este mundo tan grande y desconocido para él.  Establecer una conexión profunda contigo, será la base principal para el fortalecimiento de su autoestima, relaciones con otras personas y cultivar su inteligencia emocional.  Es su forma de aprender a amar y ser amado. 
Como madre o padre,  si procuras mantener sólidos estos 4 cimientos en tus hijos, será mucho más sencillo mantener un ritmo y una relación familiar sólida y sana, dónde los límites y normas preestablecidas se cumplirán de forma natural.   

Algo curioso que veo en nuestra sociedad, es que nos capacitamos muy bien en muchas áreas de conocimiento, pero nos capacitamos muy poco en las áreas personales.  Imagina por un momento, que llegas con un dolor de apendicitis a un hospital y te dicen que te hará la cirugía una persona que no es médico pero tiene muy buena intención y ha escuchado consejos de otras personas autodidactas que les ha tocado atender a algunos enfermos.  ¿Te sentirías confiado? ¿Qué probabilidades crees que tienes de salir bien de la cirugía? Con esa misma capacitación traemos a los niños a este mundo, los educamos a partir de las creencias culturales y familiares, pero muy pocos padres realmente nos preocupamos en capacitarnos para criar a nuestros hijos, preservando su estabilidad psicológica y emocional.

Creo firmemente en que si educamos, tomando mayor conciencia de lo que necesitan nuestros hijos para crecer con una elevada autoestima y auto-confianza, enseñándoles límites que no dañen su propia integridad ni la de otros, construiremos una sociedad mucho más sana y evolucionada.

Es posible que pienses que me estoy contradiciendo, cuando en un principio digo que debemos criar más desde la intuición que del raciocinio, y después recomiendo que nos capacitemos en la crianza de nuestros hijos.  El problema es que ya traemos una serie de programación mental sobre el "deber ser" en cuanto a la crianza de niños, que si intentas seguir tu instinto sentirás mucha inseguridad y caerás en un conflicto entre todas las reglas establecidas en la sociedad y lo que sientes que deberías hacer.  Si no tienes la preparación adecuada, con respecto a qué es lo mejor para la salud mental y emocional de tu hijo, te sentirás muy confundida/o y esa inseguridad la trasmitirás a tus hijos, dificultando definir el punto de equilibrio en su educación.

"Tocar al niño es tocar el punto más delicado y vital, donde todo puede decidirse y renovarse, donde todo está lleno de vida, donde se hallan encerrados los secretos del alma, por ahí se elabora la educación del hombre del mañana."
María Montessori

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domingo, 19 de noviembre de 2017

Mapas Mentales y Canales de Comunicación


 ¿Tienes problemas de comunicación con tu pareja, hijos o tu jefe?
¿Crees que esa persona no te comprende, no te escucha?
¿Tienes la sensación de que cada uno habla un lenguaje diferente?

Según la Programación Neurolingüística, el principal motivo de los problemas de comunicación son los "Mapas Mentales" y esto se explica con la frase: "El mapa no es el territorio".  ¿Qué significa esto?.

Sencillamente piensa cómo almacenas en tu memoria el conocimiento sobre alguna realidad.  Puedes vivir en España, pero eso no significa que conozca cada centímetro de ella.  Tienes en tu cabeza una una serie de datos que en conjunto describen lo que conoces sobre el territorio español.  Si observas un mapa del mundo, podrás identificar rápidamente la forma y la ubicación de la península ibérica, quizás también tengas en tu memoria datos demográficos, de extensión, distribución territorial y culturales.  En fin, puedes conocer muchísimo sobre este país pero en realidad no tienes el territorio en tu cabeza, solo tienes una representación.  Esa representación es lo que se llama "mapa mental" y la adquieres a través de tus cinco sentidos.  

Para que lo comprendas mejor, imagina que haces este experimento con tres personas que nunca han visto ni han escuchado hablar de una jirafa: Cubre sus ojos y lleva a cada uno de ellos a tocar una parte diferente de su cuerpo, por ejemplo, la cabeza, el cuello y las patas.    Si le preguntas a cada una de estas personas cómo cree que es una jirafa, te aseguro que te darán descripciones totalmente diferentes.  Es muy probable que entren en conflicto entre ellos, porque cada uno va a defender su percepción (mapa mental) como si fuese la única realidad (el territorio).  Así que piensa en esta metáfora cada vez que en una discusión piensas que tienes toda la razón y la quieras defender a capa y espada, es posible que estés tocando únicamente las patas del animal, mientras que la otra persona está tocando su cuello. 

Este es el origen de tantos conflictos interpersonales.  Nuestro ego nos hace discutir por defender nuestro mapa mental sin tan siquiera intentar ver la perspectiva de la otra persona.  Lo ideal sería que cada quien pueda ir ampliando su mapa mental enriqueciéndose con la percepción de otras personas, y en conjunto construir un mapa mental más amplio.  Esto respondería en una relación interpersonal sana y gratificante.

Pero esto no es todo. Si leíste mi artículo anterior, recordarás que expliqué sobre la forma en que nuestra mente clasifica los recuerdos por su grado de importancia, basándose en lo que percibe a través de los sentidos.  Si a esto le añadimos que no todos tenemos los sentidos igualmente desarrollados, la forma en que percibimos también será diferente y por tanto, adoptaremos un mapa mental diferente.

Después de muchos estudios, Richard Bandler y John Grinder (creadores de la PNL), determinaron que existen tres canales preferentes de comunicación que se basan en nuestros sentidos. 
  • Visual: Las personas con este canal más desarrollado, captan mejor la realidad exterior por medio del sentido de la vista.  Sus mapas mentales están en mayor medida representados por características o submodalidades visuales como: color, forma, luz, nitidez, etc.
  • Auditivo: Los que tienen este canal más desarrollado, captan mejor la realidad exterior por medio del sentido del oído.  Sus mapas mentales se identifican más con los sonidos, las palabras, las melodías, ritmos, volumen. 
  • Sensorial o Kinestésico: En este caso son tres los sentidos que entran en juego (tacto, olfato y gusto). Los mapas mentales de las personas sensoriales, se basan en características como: olor, texturas, sabor, comodidad.
De esta manera, cada persona reconstruye sus recuerdos basado en su canal de comunicación preferente.   Puedes hacer el experimento de preguntar a personas de diferentes canales de comunicación si le pareció acogedor un lugar en el que han estado.  Si la persona es visual te dirá que era o no acogedor por la disposición de los elementos, la elegancia, la cantidad de iluminación, la decoración.  Pero si es auditiva, te responderá si es acogedor basado en el nivel de ruido, la música de fondo, o porque las personas que allí se encontraban hablaban en un tono de voz agradable.  Si la persona es sensorial, definitivamente te responderá basándose en la comodidad del lugar, el aroma, la temperatura o si pudo degustar algo rico.   

Esta es la razón principal por la que puedes tener problemas de comunicación con ciertas personas.  Es posible que tú te expreses con un lenguaje visual y la otra persona no pueda entenderte porque en su cabeza todos sus mapas mentales están basados principalmente en lo auditivo o kinestésico.  Y lo mismo te ocurrirá cuando te da la sensación de que no comprendes lo que dice otra persona que tiene un canal de comunicación preferente diferente al tuyo.  

Con este conocimiento, puedes tener la magia en tus manos de poder llegar a comunicarte mejor con otras personas. Simplemente habla en su lenguaje. Para esto lo primero, es identificar su canal de comunicación.  Esto lo puedes hacer poniendo atención a las frases que dice como:   
  1. Frases visuales: "lo veo claro",  "no lo veo", "puedo imaginarlo",  "ya ves", "Mira", "Observa", "no veo luz en esta situación".
  2. Frases auditiva: "oye", "escuchaste eso", "hablando se entiende la gente", "me suena".
  3. Frases sensoriales: "Me dejó un sabor amargo", "qué bien huele eso", "tengo una corazonada", "Esta situación es espinosa". 

También puedes diferenciar el canal de una persona sensorial o visual por su modo de vestir, simplemente si la persona prefiere estar muy bien arreglada antes que cómoda o prefiere comodidad antes que ir vestida según la última moda. Pero si es una persona que le da mucha importancia a los ruidos, que puede cambiar su estado de ánimo por escuchar un poco de música, se ve muy afectada por el tono de voz con el que le hablen, piensa en voz alta, le gusta conversar; definitivamente es auditiva.  

Estas no son reglas infalibles porque todos tenemos de los tres canales de comunicación, sólo que desarrollamos uno más que los otros.  Por lo que puedes encontrar personas las cuales tienen una mezcla de todos estos elementos, pero siempre habrá un canal predominante.  Tienes que afinar tu percepción para darte cuenta de esto y si prácticas en qué términos hablar a las personas según su canal de comunicación preferente, lograrás conectar mucho mejor con quien quieras.  

Si quieres conocer más sobre claves de la PNL para alcanzar el éxito, no dejes de descargar totalmente gratis mi libro "7 Claves para activar el éxito en tu vida y alcanzar tus sueños".  Puedes descargarlo colocando tu nombre y dirección de correo electrónico en el formulario que encontrarás en esta misma página o haz clic en la siguiente URL: http://www.estrategiayexito.com

viernes, 10 de noviembre de 2017

FOBIAS, ASMA, ATAQUES DE ANSIEDAD y ALERGIAS: Reacciones de una programación mental



Curiosamente, las fobias, el asma, los ataques de ansiedad y las alergias son condiciones presentes en un elevado porcentaje de la población, pero realmente no se le presta la debida atención para solucionarlas.  

El comportamiento normal de las personas que las sufren, es evitar la exposición a los agentes externos detonantes de estas reacciones.  Si bien es cierto que así evitan la reacción, también es verdad que limitan sus vidas.  Por ejemplo, una persona que sufre claustrofobia, hará todo lo posible por no tener que enfrentar el malestar que le produce el permanecer dentro de cualquier lugar cerrado, ya sea un avión, un ascensor o una sala de conciertos.  Con esta actitud, puede ser que sienta que tiene su fobia bajo control, pero realmente se está privando del disfrute de una serie de experiencias increíbles en su vida.  

Otra solución que pueden encontrar estas personas, es inhibir las respuestas de su organismo, consumiendo algún tipo de droga, como ansiolíticos o antihistamínicos, que mantenga las respuestas reactivas de su cerebro en un nivel controlado.

Sólo tenemos que entender que las fobias, el asma, los ataques de ansiedad y la mayoría de las alergias, normalmente tienen su origen en una programación mental, sucedida en un momento en que la persona estuvo sometida a una situación de alta intensidad emocional y por casualidad, justo en ese momento, estuvo presente el agente externo que le produce la condición.  Esto en la Programación Neurolingüística se denomina "Anclaje".  

Un "Anclaje" no es más que una programación mental de una respuesta, condicionada a un factor externo.  Así como lo explica el experimento del condicionamiento clásico de Iván Pavlov, quién sonaba una campana cada vez que le daba de comer a un perro.  Con el tiempo observó, que con el solo hecho de sonar la campana, sin presentar el alimento, el animal comenzaba a salivar porque asociaba el sonido de la campana con la comida.  

Nuestro cerebro percibe todo lo que nos sucede y todo lo que nos rodea, a través de nuestros cinco sentidos.  Pero lo que hace la diferencia en cómo fijamos esos recuerdo en nuestra memoria, es a través de las emociones.  A menor carga emocional, menos recordaremos el evento, a mayor carga emocional más grabada quedará en nuestra memoria.  Este fenómeno sucede porque nuestra mente necesita clasificar de alguna manera los recuerdos en nuestra memoria y lo hace por orden de importancia.  La forma en que nuestra mente identifica el grado de importancia que tiene un evento para nosotros, es por su intensidad emocional.  Si algo nos importa nos emociona, para bien o para mal, pero si algo no nos importa, no nos produce ninguna carga emocional, por lo que nuestro inconsciente lo descarta o lo clasifica entre los últimos recuerdos.

Por esta razón, cuando vivimos con mucha intensidad emocional un suceso, como una discusión, un susto, un accidente o cualquier situación que nos haya impactado, nuestro inconsciente rápidamente registra todos los elementos de la escena con una prioridad de importancia "muy alta", incluyendo factores externos que muchas veces ni siquiera hemos notado, de manera consciente, de que estaban allí en ese momento. Un ejemplo de esto puede ser el polen en el ambiente, supuesto causante de tantas alergias.   

A partir del momento en que la información fue clasificada como de importancia "muy alta", cada vez que nos exponemos a ese agente externo que almacenamos por casualidad, disparará en nuestro cerebro una respuesta corporal asociada a la que tuvimos en aquel momento. Nos sucedes exactamente lo mismo que al perro de Pavlov cuando escucha la campana.  

Es por esto, que probablemente el polen te produzca una reacción en tu cuerpo cuando antes no te sucedía, o que de repente los lugares cerrados o con mucha gente te generan ansiedad, o cuando haces un poco de actividad física y tu corazón se agita, sientes que te ahogas porque te produce un ataque de asma.   Todas estas, son respuestas condicionas a ciertos "Anclajes" producto de una programación mental.


¿Cuál sería una solución efectiva?  

La Hipnosis Clínica y ciertas técnicas de Programación Neurolingüística son maravillosas soluciones por sus resultados tan rápidos y efectivos.  Son técnicas que en menos de media hora, se encargan de disolver ese anclaje en tu programación mental.  Después de aplicarlas, si te expones de nuevo al factor externo detonante, tu inconsciente ya no encontrará la asociación con aquel evento doloroso y ya no tendrás la respuestas corporales que antes te producía.  

Sé que esto es un tema que crea mucho escepticismo.  Yo misma era incapaz de creerlo hasta que comencé a probarlo conmigo misma y con otras personas.  Me quedé maravillada con los resultados.  Es tu decisión si quieres creerlo o no,  pero si estás viviendo de forma limitada intentando evitar estas reacciones involuntarias de tu cuerpo, te invito a que pruebes estas técnicas  y tú mismo verás los resultados. 

Si quieres más información de forma privada, puedes escribir a mi dirección de correo electrónico: [email protected]


domingo, 5 de noviembre de 2017

¿Cómo está tu relación con el dinero?


¿Con cuántas creencias hemos crecido en relación con el dinero? Para muchos, hablar de dinero significa ser superficial o materialista. Para otros, el dinero es un demonio que corrompe.  Hay quienes creen que es un bien sumamente escaso que no "crece en los árboles" y que hay que trabajar duro para cobrar un sueldo digno a fin de mes.  También están los que creen en el golpe de la suerte y gastan todo su dinero en apuestas y lotería, soñando con hacerse ricos de la noche a la mañana, aún sabiendo que las probabilidades de que pueda suceder son extremadamente escasas.  Aún así, hay quienes han ganado la lotería pero al poco tiempo lo han perdido todo, porque sus mentes no estaban preparadas para manejar esa cantidad de dinero.   

Lo cierto es que queramos o no, todo el intercambio comercial de productos y servicios se hace con dinero. Puedes aparentar que no lo necesitas para ser feliz pero tan sólo imagínate como sería un año de tu vida, en la sociedad en la que vives, sin nada de dinero. ¿Estarías muy feliz y tranquilo, o por el contrario, estarías muy preocupado por cómo cubrir tus necesidades básicas? 

Estoy de acuerdo en que el dinero no es la felicidad, pero te aseguro que la pobreza mucho menos lo será.  A menos que seas un ermitaño que vive en una cueva alejado de la sociedad alimentándote de lo que siembras y cazas, siempre necesitarás dinero para poder cubrir tus necesidades.   Además, creo que no eres ese ermitaño, porque en ese caso no tendrías un dispositivo electrónico a tu disposición donde leer este post. 

De cualquier modo, no somos objetivos en cuanto al verdadero valor que tiene el dinero.  Solemos estar en un extremo u otro,  o le damos muy poco valor porque vivimos despreocupados del verdadero estado de nuestras finanzas personales.  O por el contrario, le otorgamos un gran poder subjetivo: Puede ser el gran demonio que corrompe a las personas que lo desean, o es la panacea que solucionará todos nuestros problemas.  

Con toda esta programación mental que vamos absorbiendo desde niños, no es de extrañar que más del 90% de la población hispana en el mundo, no disfrutemos de una buena economía.  Nos preocupamos por educarnos en muchas materias, pero nunca nos preocupamos por la educación financiera. Qué tal si empezamos a estudiar y a comprender cómo funciona realmente la economía.  El dinero no es más que una herramienta, y como tal debemos aprender a utilizarla adecuadamente.  Así como un martillo puede ser un arma letal en manos de una persona despiadada, también puede ser la herramienta que permita a un escultor crear una hermosa obra de arte.  El martillo no es mejor ni peor, no tiene ningún poder sobre la persona que lo utiliza.  No caigamos en el error de descargar sobre una herramienta, nuestras irresponsabilidades.   

El martillo es una herramienta bastante simple, que cualquier persona puede aprende a utilizar correctamente sin muchos estudios.  No sucede lo mismo con el dinero, el cual es una herramienta bastante compleja.   Por ello, lo mejor que podemos hacer, es adquirir una buena educación financiera para aprender a utilizarlo correctamente.  

No hablo de que tenemos que convertirnos en grandes economistas.  Simplemente, permítete abrir tu mente para conocer tu realidad financiera, además de las posibilidades que existen a alrededor.  Descubre los errores que has estado cometiendo en tu economía hasta ahora.  Es posible que creas que administras muy bien tu dinero y no es así,  es posible que creas que porque tienes una casa con una hipoteca tienes un activo, pero no es así.  Es posible que veas a tu trabajo actual, como la única fuente de dinero que puedes tener y no es así.  Permítete explorar nuevas maneras de obtener ingresos y que no signifiquen de ningún modo quebrantar tus valores. Preocúpate por aprender cómo funciona la economía,  cuáles son las tendencias actuales,  dónde están las oportunidades de inversión.  Quizás cuando te informes un poco más te darás cuenta de que trabajar duro por un sueldo a fin de mes, tener un plan de pensión y esperar la jubilación, no es la mejor estrategia para disfrutar de la recompensa que esperas tener cuando tus años de mayor productividad hayan pasado.

Si eres de los que esperan la jubilación para empezar a viajar, a disfrutar de la vida, sin preocupaciones, déjame decirte que las proyecciones estadísticas no son alentadoras, en cuanto a las tendencias de las jubilaciones.  Nada más mira a las personas mayores que hay a tu alrededor, que entregaron toda su vida trabajando en alguna empresa privada o en organismos públicos.  ¿Cuántos de ellos tienen libertad financiera? ¿Cuantos están realmente jubilosos con su pensión y pueden dedicarse a disfrutar de la vida sin preocupaciones?.  No esperes llegar a esa edad para darte cuenta de que entregaste los mejores años de tu vida trabajando para los sueños de otros.  ¿Cuándo vas a comenzar a trabajar por tus propios sueños?  ¿Cuándo vas a tomar las riendas de tus finanzas personales? ¿Cuantas fuentes de ingresos tienes ahora? ¿Cuantas horas a la semana tienes hipotecadas para recibir un sueldo a fin de mes que no te dará la libertad financiera?  

Si ahora mismo estás trabajando para una empresa, no te estoy diciendo que abandones tu trabajo y salgas a emprender.  Sólo te digo que no continúes año tras año trabajando por pura inercia, viendo tus deudas aumentar, sintiendo que te sobra mucho mes al final de tu sueldo, creyendo que estás asegurando tu jubilación porque guardas un poco de dinero en un fondo de pensiones, pero sin darte cuenta de que estás en la "Carrera de la Rata", que es así es como lo define Robert Kiyosaki en su libro "Padre Rico, Padre Pobre".

Estoy segura de que tú tienes más que aportar y qué recibir de la vida.  No te acomodes en tu zona de conformismo, porque tarde o temprano te arrepentirás de no haber ampliado tus horizontes.  En tu lecho de muerte, creo que no te arrepentirás de por qué no trabajaste más horas al día para la empresa donde estabas contratado.  Te aseguro, que en tu lecho de muerte, te reprocharás por otras cosas como por ejemplo: ¿por qué no pasé tiempo con mis seres queridos? ¿por qué no emprendí aquel proyecto? ¿Por qué no realicé ese sueño que siempre estuvo en mi mente?... Lo triste es que las respuesta a estas preguntas, de alguna manera estarán relacionadas con cómo llevaste tus finanzas personales.  

Por todo esto, te invito a que comiences a examinar tu relación con el dinero, te ocupes de tu educación financiera y empieces desde ya a mirar nuevas oportunidades hacia dónde puedes comenzar a apuntar en tu vida.  
¿Es fácil? Pues no lo es.  Yo misma estoy en el proceso de desarrollo de este camino.  Pero por qué no intentarlo, si tenemos toda una vida por delante.

"Aprende como si fueras a vivir toda la vida, y vive como si fueras a morir mañana" 
Charles Chaplin.



Si tienes inquietudes sobre éste u otros temas, y te gustaría tener una orientación personalizada, solicita aquí una sesión gratuita, para evaluar tu situación actual y definir tu plan de ruta a seguir.  


viernes, 27 de octubre de 2017

¿Trabajas en lo que quieres y como quieres?


No me sorprendería que tu respuesta a esta pregunta sea negativa. Lamentablemente, hoy en día nos vemos inmersos en un ritmo y una dirección que sentimos que se nos escapa de nuestras manos, porque vamos arrastrados por la inercia de la evolución de la sociedad.

Quizá hemos pasado de la revolución industrial a la tecnológica, a un ritmo muy acelerado.  Con la globalización y la explosión demográfica, podríamos pensar que es muy difícil ser auténticos y vivir de nuestras pasiones.  Sentimos que cada vez hay más competencia en todas las áreas y es más difícil encajar y destacar en cualquier lugar.  Por eso nos sentimos más temerosos e incapaces de salir de nuestra zona de conformismo.

No nos atrevemos a dar un paso a desarrollar nuestros dones y pasiones, porque pensamos que no podemos vivir de ello.  ¿Qué hubiese sido de la música, si grandes compositores como Beethoven o Mozart hubiesen pensado de esa manera? ¿Qué sería hoy de nuestra historia si nadie se hubiese atrevido a abandonar la costas del continente europeo como lo hizo Colón en su momento? ¿Qué sería de la tecnología si nadie se hubiese atrevido a desarrollar el primer ordenador personal? ¿Qué sería de los avances en medicina si nadie se hubiese atrevido a diseccionar y estudiar la anatomía del cuerpo humano?

Todas las épocas han sido difíciles para quienes las vivieron.  Los investigadores estadistas de Oxford y Harvard, aseguran que vivimos en la época más pacífica de la historia de la humanidad.  Es solo una percepción pensar que ahora hay más violencia y desgracias que antes. Esto es causado por el fenómeno actual de la información instantánea, en donde nos enteramos de forma casi inmediata de las catástrofes de hasta el último rincón del planeta.  En cambio, hace apenas un tiempo atrás, la gente solamente se percataba de lo que ocurría a pocos kilómetros de distancia. Si los medios de comunicación se enfocaran más a informar sobre las buenas noticias, estaríamos inundados de información que nos harían más optimistas y felices, pero lamentablemente las malas noticias se venden mucho mejor.

Estamos acostumbrados a enfocarnos en lo negativo, en lo desagradable, en los problemas.  Cuando nos planteamos una remota posibilidad de un cambio positivo, ahogamos esa pensamiento con muchos otros totalmente pesimistas, productos del miedo.  Esto hace que abandonemos la idea de cambio, mucho antes de comenzar a trazar un plan de acción.  Imagina lo diferente que sería tu vida si todas las decisiones que has tomado hasta ahora, las hubieses tomado desde la inspiración y no desde el pesimismo o el miedo al fracaso.

Así como en épocas anteriores, toda persona que asume un compromiso consigo mismo, puede encontrar el  sentido de su vida y desarrollar lo que necesite para llevarlo a cabo.  Si trazas un objetivo claro, una estrategia a seguir y decides mantener la constancia, podrías dejar un trabajo que te desagrada o con el que te sientes estancado, para dedicarte a hacer algo con lo que te sientas feliz, conectado, motivado e inspirado.

Es cierto, hoy hay mucha competitividad en el mercado, ya que la población mundial en breve alcanzará los 7 mil millones de personas, pero en vez de ver esto como una limitación, porque no lo ves como una gran oportunidad.  La explosión demográfica sumado a los avances tecnológicos, nos dan la maravillosa oportunidad de conectar con muchísima gente.  Abre tu mente, piensa... ¿cómo podrías utilizar estas nuevas posibilidades a tu favor?  ¿Qué habilidad te gustaría desarrollar? ¿Qué tipo de trabajo te gustaría desempeñar? ¿A qué tipo de personas te gustaría servir? ¿Qué huella te gustaría dejar en el mundo?

Conecta con tus pasiones, desarrolla tus dones, escucha a tu intuición, descubre tu misión en esta vida.  Todos hemos venido a aprender y a compartir algo maravilloso con el mundo. Si te sientes incomprendido y poco aceptado por tu entorno, busca tu verdadera tribu. En cualquier lugar podrás encontrar personas que resuenen contigo, que tengan tus mismos intereses y con los que te sentirás muy bien.  Por ejemplo, las redes sociales son ideales para esto.  Y en todo este proceso, no olvides pensar en cómo monetizar lo que haces.  Si eres capaz de hacer algo bien, puedes vivir de ello, solo debes aprender la manera de hacerlo.  No lo descartes pensando que los músicos o los científicos o lo que quieras ser, se mueren de hambre. Nadie se muere de hambre por desarrollar su pasión, solo se muere de hambre quien no aprende a vender su arte.  Puedes ser el mejor carpintero de la ciudad, pero si no das a conocer tu trabajo, nadie te comprará.  Así que el error está en pensar que la habilidad es lo que tiene precio.  La habilidad que desarrolles es invaluable, el precio viene dado por tu capacidad para negociar.

Llegado a este punto, te estarás diciendo "Pero si yo no sé negociar", pues acabas de descubrir un área de mejora en tu vida.  Además, no te engañes, todo en la vida es una negociación, pasas el día negociando en tu trabajo, con tus amigos, con tu pareja, con tus hijos.  Si tienes hijos o sobrinos, te habrás dado cuenta lo hábiles que son los niños para salirse con la suya. ¿Por qué no podrías hacer lo mismo?.  Y esto no tiene nada que ver con engañar o manipular, que es lo que muchas personas entienden cuando escuchan la palabra "venta" o "negociación". Se trata más bien, en reconocer el valor de lo puedes aportar a otros, e identificar  y llegar a quienes les interesa lo que haces y quieren que les ayudes.

"Cualquier cosa que la mente pueda concebir y creer, puede ser conseguida" Napoleón Hill.

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viernes, 20 de octubre de 2017

¿Buscas la felicidad?

Detente un momento. Yo te diré dónde está...


Ponle freno a esa búsqueda frenética de la felicidad.  Vives ilusionado, o más bien engañado, con la convicción de que la felicidad está después de alcanzar la meta. Te dices frases como, "Cuando tenga dinero seré feliz", "Cuando consiga ese puesto de trabajo seré feliz", "Cuando encuentre la pareja de mis sueños...", "Cuando mi pareja cambie...", "Cuando tenga hijos...", "Cuando elimine estos kilitos demás..", "Cuando...", "Cuando...", "Cuando..." 

¿Cuántos "Cuándo" has dicho en tu vida y mientras tanto qué? 

Vives tu vida con amargura porque no tienes lo que sueñas, te quejas de todo y no disfrutas nada.  Te obsesionas con que la felicidad está al final del camino, pero miras hacia adelante con frustración porque te das cuenta de que el camino es largo y duro.  Miras hacia atrás con melancolía o tristeza por lo que has vivido.  Miras a tu alrededor y te sientes desdichada porque otros han alcanzado eso que tanto anhelas y para ti todavía es apenas un sueño casi inalcanzable.

Así pasas la vida, enfocado en los problemas, las dificultades, las carencias, las necesidades, y todavía sigues esperando ese gran momento que te cambiará la vida.

¿Te has parado a pensar en algún momento, qué pasaría si alcanzas esa meta y no te llena con la felicidad que esperabas? Seguro que te ha sucedido antes, que has puesto toda la ilusión en una meta y cuando la has logrado, te decepcionas porque no sientes esa felicidad que pensaste que sentirías.  Luego te ilusionas con un nuevo objetivo porque detrás de ese sí que está la verdadera felicidad. ¿Qué pasaría si detrás de cada meta que te propones no encuentras la felicidad?  ¿Serás infeliz toda tu vida?

Este es un grave error que cometemos con frecuencia.  No nos gusta nuestra vida actual y la mejor forma de aguantarla es poniendo toda nuestra esperanza en un futuro por venir, pero que al mismo lo vemos tan lejano que no sabemos ni siquiera cómo dirigirnos hacia él.  Muchas veces, simplemente nos sentamos a orar o a pedir a la poderosa ley de atracción que nos traiga por arte de magia, eso que necesitamos, que no sabemos muy bien qué es, pero estamos seguros de que nos hará felices.  Pero sin comprometernos a cambiar actitud y sin mover un dedo por obtener lo que queremos. Como quien desea ganar la lotería y además espera encontrar el billete ganador en el suelo porque lo ha pedido así a la energía cósmica del universo.  

Pues lamento decirte que desde esa postura no vas a atraer nada a tu vida que te llene de felicidad, sencillamente porque si bien es cierto que la ley de atracción existe, también es verdad que tiene mucho que ver con el tipo de energía con la que estás vibrando.  

No estoy diciendo que no te traces metas, por el contrario, tener objetivos nos ayuda a crecer como personas y es la base fundamental para alcanzar el éxito, pero no es lo único que necesitas trabajar en ti.  También tienes que gestionar un cambio de pensamientos y emociones, para vibrar en otro nivel energético. No puedes pedir abundancia viviendo el miedo constante de la escasez. No puedes pedir la pareja perfecta que te dará la felicidad, cuando tú mismo eres incapaz de hacerte feliz y te encuentras en un estado emocional de necesidad y dependencia, donde crees que otro debe asumir la responsabilidad de tu felicidad.  

El gran error es pensar que la felicidad es el objetivo.  Todo lo contrario, la felicidad es el medio, el camino para llegar a tus objetivos.  Cuando comiences a trasmutar la energía de la apatía, los miedos, la dependencia, la envidia, la melancolía, el enfado y la ansiedad, para comenzar a vibrar con la energía del amor, el optimismo, la confianza, la abundancia, la plenitud, la armonía y la libertad, habrás encontrado el camino de la felicidad.  

No puedes esperar que nada ni nadie te haga feliz,  la felicidad no vendrá a ti desde afuera, la felicidad debe emanar desde lo más profundo de ti.  A partir de esa energía, atraerás todo lo que quieras.  La felicidad será lo que te impulsará a hacer realidad tus sueños y el secreto está en disfrutar de cada paso en ese maravilloso viaje.

Quizá seas un poco escéptico con esto del poder de la ley de atracción, pero es algo que no lo digo yo, sino que ya está demostrado científicamente por la física cuántica.  Los pensamientos provocan emociones en ti que hacen que segregues químicos en tu cuerpo, que son liberados fuera de ti en forma de campo magnético.  Esto es lo que hace que atraigas todo lo que esté en sintonía con el mismo nivel energético que emanas.  No soy una experta en física para explicar esto, pero si tienes curiosidad, puedes encontrar mucha información científica al respecto.

Lo cierto es, que si cambias tu forma de pensar, cambias tu enfoque y la percepción que tienes sobre tu vida y tu entorno, tendrás el poder para que ese entorno se transforme y se sincronice con tu nivel energético.  

Deja de perder el tiempo en lamentos, temores, ira, resentimientos, culpa y amargura.  Comienza a enfocarte en toda la abundancia y las cosas buenas que tienes a tu disposición, agradece por ellas, y verás como cambiarás tus emociones y sentirás una felicidad plena, que brota desde lo más profundo de ti y que nada ni nadie podrá arrebatarte.  De esa energía y actitud, surgirá toda la claridad, creatividad y pasión, para ponerte en marcha y lograr todo lo que te propongas.  

No tendrás una segunda oportunidad de vivir la vida que tienes ahora, sácale el máximo provecho, siendo feliz desde este mismo momento.   Te sorprenderás de todo lo que eres capaz de lograr en cuanto cambies tu nivel de conciencia y tus emociones. No te obsesiones de los resultados que quieres obtener. Por el contrario, enamórate y disfruta del proceso. Esto te mantendrá con un nivel de energía tan óptimo, que los resultados vendrán cuando menos te lo esperes y no te sentirás agotado por el esfuerzo.

Si te interesa este tema y aún no has leído mi libro "7 claves para activar el éxito en tu vida y alcanzar tus sueños", te invito a que lo descargues completando el formulario que está al principio o al final de esta página .     



Te deseo una vida llena de éxitos!!!

viernes, 13 de octubre de 2017

¡Supera tus límites y alcanza la maestría!


¿Sabías que la percepción que tengas de ti mismo es el factor más influyente para tener éxito en la vida? 


La percepción que tenemos de nosotros mismos va a determinar nuestra identidad.  Lo que asumimos como identidad determina nuestra forma de actuar.  Si piensas que no eres bueno para la música, nunca vas a tener la actitud ni el compromiso para aprender a tocar ningún instrumento.  Si piensas que eres tímido, no te atreverías a hacer muchas cosas, como por ejemplo, hablar en público.  

Pero... ¿realmente eres lo que piensas de ti? ¿Cuántos límites te has impuesto que solo existen en tu mente?

"Tanto si piensas que puedes como si piensas que no, tienes razón".  
Henry Ford.

Vamos a suponer que hasta ahora tú te has considerado una persona tímida.  ¿Qué pasaría si un día simplemente decides que te quieres convertir en una persona totalmente extrovertida?  ¿No crees que te atreverías a hacer cosas que antes eran impensables para ti? 

Es posible que los primeros días no sepas muy bien cómo actuar, porque en tu neurología no se encuentran registros suficientes sobre cómo ser extrovertido.  Pero te aseguro que si comienzas a estudiar a las personas extrovertidas y practicas sus patrones de comportamiento, en principio te sentirás un poco incómodo, pero con la repetición lo integrarás en tu neurología y comenzarás a actuar de forma extrovertida de manera de natural, ampliando así los límites de tu zona de confort.  

Realmente, todo proceso de aprendizaje comienza por la observación y la práctica consciente.  Hasta que un día dominas la técnica y la ejecutas de forma automática.  En este proceso de integrar una nueva habilidad en nuestra neurología, pasamos por los siguientes cuatro niveles de competencias:

Incompetente Inconsciente: Aún no has reconocido que te falta adquirir alguna habilidad. 
Incompetente Consciente:  Ya eres consciente de que tienes que trabajar sobre esa habilidad. 
Competente Consciente: Eres competente solo cuando realizas la acción enfocando en ella toda tu atención, de forma muy consciente.
Competente Inconsciente: La nueva habilidad la ejecutas de forma automática y natural, pudiendo prestar atención a otros eventos, al mismo tiempo.  

Para ejemplificar estos niveles de competencia, vamos a centrarnos en el proceso de aprender a conducir un coche:

 Cuando eres adolescente, eres incompetente inconsciente porque crees que conducir es muy fácil ya que nunca lo has intentado. Se podría decir también que eres un optimista inconsciente. Es ese momento previo al inicio de un proyecto que te sientes muy positivo y poderoso. 

Cuando conduces por primera vez y se te cala el coche al primer intento de avanzar, o no puedes aparcar, te conviertes en un incompetente consciente.  Aquí tienes que cuidar mucho tu diálogo interno porque es cuando se presentan pensamientos como: "Esto no es para mí", "No nací para esto". La mayoría pierde el optimismo inicial, transformándolo en un pesimismo consciente y abandonan sus sueños.

Sí continuas firme en tu decisión de seguir adelante, tomas unas cuantas clases de conducir, convirtiéndote en un competente consciente.  Realizas todas las acciones prestando mucha atención a cada cambio de velocidad, pisar el embrague y el freno a la vez, reconocer y reaccionar de formar adecuada a las señales de tránsito. Si te distraes un poco, puede ser que te confundas y se te cale el coche en cualquier esquina, o sobre-revoluciones el motor.  Este nivel de competencia requiere de mucha disciplina, pasión y compromiso para no cansarte pronto y abandonar, antes de poder disfrutar de verdaderos resultados de tu trabajo y esfuerzo.

 Si te mantienes enfocado trabajando en tu objetivo, es decir, ya llevas tiempo conduciendo, te conviertes en un competente inconsciente. Dejas de pensar en que tienes que frenar pisando los dos pedales, no tienes que estar concentrado de los movimientos que debes hacer con la palanca de cambios, y mucho menos, tienes que analizar cuál debe ser tu reacción cuando ves una señal de tránsito.  Puedes también conducir y aparcar mientras hablas con tu acompañante.  En este nivel, la habilidad de conducir ya está integrada en tu neurología y es el inconsciente el que se encarga de realizar ese trabajo, para que tu mente consciente pueda realizar otras tareas y aprender nuevas habilidades. 

Es en el cuarto nivel cuando has conseguido la maestría en el dominio de la habilidad por la que tanto trabajaste.   Es el momento en que un pianista demuestra su virtuosismo en un concierto y la gente que lo escucha cree que nació con un don especial.  Lo cierto es que todos nacemos con los dones para desempeñar cualquier habilidad con maestría, la diferencia es que algunos trabajan en desarrollarla y otros se imponen límites mentales.

Nuestra mente es un gran ordenador sin límite de almacenamiento y con una velocidad de procesamiento impresionante, que ninguna máquina en el mundo ha podido igualar.  ¿Sabes el poder que puedes tener si aprendes a programarla de manera adecuada y con objetivos claros y precisos?    

Estudia y practica todas las habilidades que necesites desarrollar para alcanzar el éxito en tu vida.  Cuestiona siempre las barreras mentales que has tenido hasta ahora y que han determinado tu identidad.  Tú puedes ser quien quieras ser.  No tienes por qué continuar apegado a una identidad que no te permite avanzar. En la medida en que tu auto-imagen sea de una persona capaz de adquirir cualquier habilidad y tengas el compromiso de lograrlo, el éxito estará en tus manos.

El ejemplo como legado para tus hijos

Como padre o madre, normalmente,queremos lo mejor para nuestros hijos. Soñamos con un futuro lleno de éxito y felicidad para ellos. ...